lunes, 8 de junio de 2015

¿UNA BATALLA PERDIDA? Primer caso


Cuando en una batalla uno de los bandos tiene las armas más poderosas contra su adversario, completamente indefenso, lo lógico es que el segundo no tenga nada que hacer. A partir de estudios falsos, se han creado mitos y fraudes, con intereses que no conocemos muy bien. ¿Objetivo? Cualquiera que les beneficie. El problema de base es siempre que esos estudios falsos son armas usadas por gobiernos e instituciones que dicen mirar por nuestra salud. Las dos batallas más poderosas, nacidas en los EE.UU. con la mano todopoderosa de la WHO (OMS) y con argumentos creídos y avalados por la mayoría de los gobiernos actuales, son la lucha contra el colesterol y la lucha contra el tabaco.

El primer caso, el más conocido y penoso, es el fraude del COLESTEROL. Ya han pasado más de 50 años desde que se inventara una farsa que, aún hoy en día, descarga sus armas contra los indefensos ciudadanos, que no tenemos otra cosa que hacer que obedecer. Los últimos estudios sobre el colesterol "bueno" y el colesterol "malo" ( HDL y LDL) deberían dejarnos más tranquilos. Vencer esa batalla podría ser tan fácil como negarse a tomar ESTATINAS -muy peligrosas para nuestra salud- y comer, siempre con prudencia, cualquier tipo de alimentos. La FDA ya ha rectificado sobre el uso de estos medicamentos. Para no repetir lo ya escrito, enlazamos con un artículo donde conocer toda la verdad. Quizá, cincuenta años después, desmontemos, de una vez por todas, esta primera farsa simplemente no dejándonos engañar más.

Colesterol: ¿la mayor mentira jamás contada?



La Industria Farmacéutica y los fabricantes de productos alimentarios tendrán que cambiar sus estrategias para ganar dinero a costa de nuestra salud. La TV nos sigue bombardeando con anuncios de productos contra el colesterol (no vamos a nombrar ninguno porque no es necesario), productos con omega3 o caseína, que no es más que una proteína de la leche de toda la vida. Los médicos seguirán (no por mucho tiempo) recetando estatinas.
Nuestra única arma es bien sencilla de aplicar: dejar de consumir medicamentos peligrosos y comer de todo un poco, como siempre se ha hecho, sin excesos y sin fórmulas maravillosas para nuestra salud cardiovascular. Resumiendo: Librémonos de esta farsa nosotros mismos.




viernes, 5 de junio de 2015

CUATRO AÑOS DESPUÉS


Para todos nuestros visitantes habituales y nuevos:

Volvemos a retomar el tema de la prohibición del tabaco a nivel mundial así como de otras farsas que se nos imponen con intereses poco claros.

Desde la última publicación todo ha cambiado demasiado. Vamos a analizarlo.

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